JOVEN, 

  • NO DEJES DE MIRAR A CRISTO…. (Puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe. Hebreos 12-2)

Cuando avanzamos en cada etapa de nuestra vida, tenemos referentes, modelos, metas,  y no somos ajenos a ello, cada joven que tiene un objetivo claro en su vida, no se deja llevar por los distractores del camino; puede ser que lleguen a su vida caminos más fáciles, senderos menos gravosos, pero una persona determinada, un pensamiento que no claudica, lleva a alcanzar los galardones.

Mirar a Cristo es seguirle, vemos como la palabra nos muestra muchos ejemplos de hombres y mujeres siguieron a Jesús, sin reservas o dudas.,, “Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.  Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.  Lucas 5-27-28”.  Seguir a Jesús, es vivir en santidad, en aquella santidad que caracteriza al siervo de Cristo, santidad de personas comunes que viven de manera sobrenatural.

  • NO DEJES DE CONFIAR EN JESÚS…. (Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Hebreos 11-1)

Qué es confiar, podemos ver el significado de esta palabra, es demostrar confianza (esperanza firme) hacia una persona o una cosa, también es dejar una cosa al cuidado de alguien, especialmente en quien se tiene confianza.  Será que hoy estamos confiando plenamente en Cristo? Es la pregunta que deberíamos hacernos cada uno, el Señor nos invita a dar pasos de Fe, hacer lo que un día hizo Pedro al caminar sobre el agua hacia el maestro, aunque vivamos momentos de duda, hay una oportunidad para clamar “sálvame que perezco….” Y al igual que Pedro, el Rey nos levantará y nos llevará a tierra firme. 

El reto de los hijos de Dios, es precisamente a confiar, en medio de una sociedad donde se rinde culto al Yo, y por ende, invita a no confiar en el otro, una sociedad competitiva del beneficio propio, por tanto, se hace mandatorio para nosotros hacer vivo el gran mandamiento, “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Marcos 12:30-31”.

  • NO DEJES DE CONGREGARTE… (No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10-25)

Sabemos que la adolescencia y la juventud buscan crecer en todas sus áreas, es así, que nosotros como hijos de Dios tenemos en Jesús el gran ejemplo de crecimiento integral, y dentro de lo integral, dice la palabra que El también crecía en gracia para con Dios y con los hombres, esto lo logramos cuando nos alimentamos de la palabra, por tanto es mandatorio que nos congreguemos, buscando las corrientes de aguas que el Señor nos regala gratuitamente en los diferentes servicios de culto congregacional.  Actualmente existen tantos lugares para visitar, tantos lugares que ofrecen entretenimiento, distracciones, pero estos no nos aportan ningún beneficio para nuestro crecimiento espiritual; es así, que nuestro lugar de culto a Dios, nos da un espacio espiritual,  propicio para alimentarnos y llenarnos de la presencia sublime de Jesucristo.  “Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros, para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.  1 Tesalonicenses 3:12-13”.

Querido joven, no permitas que tu corazón sea cautivado por tantos lazos que el mundo, la carne y el enemigo ofrecen, Dios te ha llamado para ser libre, para hacer y alcanzar victorias en El, y esto solo lo podremos lograr si estamos en sus manos, congregándonos, llenándonos, y sirviéndole en nuestras congregaciones.

  • NO DEJES DE ADORAR A DIOS… (Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4-23)

En los últimos años, ha crecido exponencialmente los jóvenes talentosos para la música, y han puesto sus talentos para cantar al Rey de Reyes, pero que especial sería, ir más allá, convertirnos en verdaderos adoradores, no solo con melodías, no solo con palabras, ser adoradores con nuestra vida, con todo nuestro ser; el Señor hoy busca más que palabras, busca corazones que obren en justicia, amen misericordia y se humillen en adoración y alabanza para El.

NO DEJES DE VIVIR PARA JESÚS

Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.  Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.  (Romanos 14:7-8)

Hna. Diana Durango de Rodríguez

Esposa de Pastor